Araya

En tu pecho
un collar de algas,
el sonido del mar
Las estrellas en tus labios
Tus ojos la constelación
Tus piernas
el movimiento, las olas
el encuentro, la lucha,
la entrega
¿mi derrota?
¿mi triunfo?
El reposo sobre la cresta de la roca
Toco la suavidad en tu piel de cristal
Descubro el manglar en baja voz
Navegó en la humedad del paisaje
Me adueñó del océano
en tu pacífico ser
Me he hidratado
en tus movimientos de pez
He robado todas las noches de abril
atrapado en tu cárcel de langosta
en el salitre de tus besos
cada amanecer renazco
al mirarte
en cada rayo de sol
tendido en la arena
de tu cuerpo marino.

Cagua, 9 abril 2026

Eduardo Orta Hernández

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