Retorno de lo Omitido

​Te daré, alma mía, un viaje de ida y vuelta,
un silencio de esos que no muerden,
una tarde de lluvia estancada
mirando cómo se oxidan mis pensamientos.
​Ya las manos no reclaman,
se han quedado mudas de tanto oficio.
Lo que me está doliendo ahora son los ayeres,
el peso exacto de lo que dejé de hacer,
esa ausencia que se vuelve carne.
​Mi pensamiento es crítico, lo sé,
no sabe guardar las formas
cuando la vida se pone a rendir cuentas.

​Cedric Zambrano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *