Rapidez

​Siempre he vivido con prisa,
veloz, sin perder tiempo, como la brisa.
En mi rapidez me enamoré de tu sonrisa
y desde ese momento me estacioné en tu risa.
​De lo rápido que iba, se me olvidó disfrutar
los pequeños momentos que me sabías brindar.
Nunca alcancé a decir que tus besos me hacían festejar,
y en tus brazos siempre quise estar.
​A lo mejor nos volveremos a ver:
tú distinta, más hermosa mujer;
yo cambiado, recordando el ayer.
​Con nuevas cicatrices o con mejor sencillez;
tú más preciosa, con más madurez;
yo, con ansias de tus manos y tu desnudez.
​¡O tal vez no logre verte
por mi rapidez!

© Abel Fariña

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