DISCULPA
Disculpa la osadía…
Si fui indiscreta, disculpa.
No fue culpa mía,
pasaba por tu vida
y vi la luz de tu corazón encendida.
Entré y tomé asiento
me creí en casa
recorrí cada rincón
descubrí tus secretos
y me serví café.
Tu corazón apretaba
me sentí protegida.
Luego, una brisa helada me sacudió.
Corrí a cerrar las puertas…
apagué la luz.
No temas
no digas nada.
Conozco la salida.

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