Réquiem del cielo

Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares. Sobrepienso entre la maciza aveniencia a repartir sobrepensadas recetar de existencia.
Entre lo solícito y no solícitado, soy el reflejo de un cuadro en el cielo de tus dunas.
Un trote a lo corriente; trino espasmo de suburbios amanecidos.
Hay otra manera de repartir señales de escrituras del cielo.
Cielo abierto; interconectado; sobrepienso al repartir mis occilantes; es la cara conmigo hoy.
Sobre el regalo conocido; desconocido, delimitado, principado; arar amanecido.
Tonto cielo que pezca huellas de enredadas pecas.
No hay más, ni menos, ni lo que fuere.
Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares.
Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares.
Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares.
Y lo que fuere y lo que no; global consciencia de magnitudes de poéticas relajaciones.
Un claro ejemplo del pescar y repartir;
Sea claro al repartir; mis abismos conocidos.
Sea el oceano de misterios;
Velar que vale la pena del cielo.
Y el silencio teje una liana de luna; una dinamita de su voz;
Quiera la noche y el día reverdecer como un réquiem de cielo consciente.
Entretejido principado; majestad de tu voz al rugir;
Claroscuro de sierpes y serpientes de doble cara y doble voz;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares.
Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares.
Entre lo conocido y desconocido; sigilo de esculturas; tersa espuma y tafetán conocido y reconocido; sea pues sus hilos de macizos rectángulares.
La ventana del cielo de tu música se abre;
Se abre; se abre; se abre; se abre; se abre.
La ventana del cielo de tu música se abre;
Se abre; se abre; se abre; se abre; se abre.
La ventana del cielo de tu música se abre;
Se abre; se abre; se abre; se abre; se abre;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Acción y voz; voz y acción;
Réquiem del cielo.
Réquiem del cielo.
Réquiem del cielo.
Del cielo; del cielo; del cielo;
Cielo; cielo; cielo.
Del cielo.

Vanessa Sosa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *