Día del niño en casa
a R. y G.
La nitidez del cuerpo
desata las siluetas en las sombras
en casa ya no hay pañales
no siestas a media tarde
Sus inquietudes han cambiado
cada uno tiene un estilo musical,
una forma de vestir,
de ver el mundo
piezas de lego que alcanzan la máxima
en la cosmogonía del abrazo
y aunque seguirán faltando piezas,
las que vengan con cada cambio
en el calendario biológico de su vitalidad
para mí, para su madre,
un besito antes de dormir,
una mirada revisando que cada uno esté bien
en su momento de distracción
hará nítido el tiempo
ese que se expande y deja de latir
cuando la mirada de mis hijos sonríe
si se cruza con mi mirada.
