Por esta herida

Por esta herida
manan nubes y lloviznas

la sangre
no llegará al río,
pero sí al mar

alguna sonrisa se dibujará
en el rostro de la cizaña,
o en sus ojos de serpiente

la herida sanará:
la sangre habrá alimentado peces y sueños;
la sonrisa —ya ajena a aquel rostro—
será bandera perenne
en el mío, de primaveras

y

la cicatriz
será solo una advertencia

Ninfa María Monasterios Guevara

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