Te Odio
Te odio porque me hiciste amarte,
porque te marchaste sin una razón,
porque me dejaste cargando con el peso de dos,
y me soltaste sin mirar atrás.
Te odio porque me importaste más de lo que yo a ti,
porque digo «te superé» con una sonrisa en el rostro,
pero en las noches cada gesto de fuerza
se deshace en lágrimas calientes.
Te odio porque seguiste tu vida sin mí,
porque no puedo dejar de quererte,
porque permites que otra persona te toque
y que alguien más te haga sonreír como yo lo hacía.
Te odio porque cada «te amo» sincero ya no es para mí,
porque tú no me imaginas en tu futuro,
y yo no concibo un mañana sin ti.
Te odio con una sonrisa en el rostro,
porque me duele verte feliz con alguien más,
y prefiero sufrir en silencio
antes que arruinar tu paz.
Te odio por cada lágrima caliente en mi mejilla,
te odio porque jamás admitiría en voz alta
que soy tan cobarde para
Amarte más de lo que jamás confesaré,
y soy egoísta al no querer verte con nadie,
pero demasiado cobarde para decírtelo a la cara.
Te odio, sobre todo,
por mostrarme las partes de mí que más detesto y esa debilidad que intento ocultar

Deja un comentario