El oficio del querer

Para mí, el amor es cuando la voluntad se doblega ante la falta de razón.
Cuando el cuerpo se tensa frente al mundo
y, ante quien amas, los hombros bajan.
El amor confía.
No porque sea ciego,
sino porque no necesita vigilar para existir.
La duda puede aparecer,
pero no gobierna
ni se convierte en arma.
El amor observa sin malicia.
No interroga para someter
ni exige pruebas para creer.
No empuja.
Sabe esperar.
El amor es paciente y bondadoso.
No porque todo le sea permitido,
sino porque distingue entre el error y el daño.
Comprende incluso cuando la razón no alcanza.
El amor es refugio.
No un lugar perfecto,
sino uno reparable.
Un techo que protege de la lluvia,
unas paredes que guardan del frío.
Y aunque a veces se estreche,
no se derrumba al primer temblor.
El amor perdona.
Se equivoca.
Desea.
Aprende.
Pero no corrompe
ni se deja corromper.
No convierte la emoción en defecto
ni la diferencia en distancia.
El amor también es un gesto mínimo
—uno que no todos saben dar—:
una voz que no se eleva,
una mano que no aprieta,
una pregunta que no acusa.
No se adelanta a tu dolor
ni se aprovecha de él.
No te arrastra
ni te retiene.
Camina contigo
sin prisa,
sin presión,
por elección.
Amar no es incondicional.
Tiene condiciones claras:
respeto, cuidado, no sometimiento.
Amar no es adaptarse hasta desaparecer,
es permanecer sin dejar de ser.
El amor no me hace pequeña.
No me pide traducir mi lenguaje emocional
para que sea válido.
Me permite ser compleja, sensible, humana.
Y cuando algo duele,
el amor no huye.
Se queda lo suficiente
como para no negar el dolor
ni convertirlo en silencio.
Para mí, amar es coherencia:
entre lo que se dice,
lo que se hace
y cómo se hace.
No exige perfección,
pero sí presencia.
El amor no confunde
ni me obliga a dudar de mi percepción.
Me cuida incluso en el desacuerdo.
Y cuando duele,
no lo borra
ni lo usa:
lo mira conmigo

Keony Rojas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *