El País de las Maravillas de Mentira
¡Alicia, mi pequeña Alicia!
Traviesa y mágica combinación de un alma encantada.
Eres mi niña lógica, curiosa,
que habla con las hadas.
Alicia, ancla de la razón,
no te apresures más,
porque no sabemos el sinsentido
que nos trajo hoy a sanar nuestro corazón.
Alicia, mi niña sumisa, damisela fuerte
que embellece cada torrente
donde brota tu dulzura,
apagando el incendio que me cura.
Me sacudió aquella noche oscura
donde la luna me gritaba
que no eras tú mi bella cuna.
Alicia de mi sueños,
entra a mis aposentos
y lléname de esos deseos
que tienes sobre mis pechos,
que destilan cada secreto
que dejaste marcado en mi cuello.
Alicia, valiente de mi vida:
no tardes mucho,
que sin ti me perdería
en el país de las maravillas de mentira.
Con amor,

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