ENTRE RECORRIDO
Vi el sol,
sentí su calor,
su luz.
Rayos nocturnos
arroparon nuestro ser,
carbonizan mil nacimientos.
El alba
nos cobijo,
hubo relámpagos,
tormentas,
nos adueñamos
de su esfera
A la sombra del mar,
entre las alas del colibrí,
besamos la flor,
escuchamos el bramido,
es el ganado,
el verdor de la sabana,
la música recia,
de un joropo,
a la orilla del camino.
Peces fuimos,
lluvia y canto inundado,
ladrones de luz,
y placer escondido
en la libertad del horizonte,
de lo vivido.
Vida que no volverás,
náufrago
en una vacía botella,
sin orilla ni puerto.

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