Eres mi Todo
Eres el fuego que enciende mi alma,
el faro que guía mis noches calladas.
Eres el pulso que habita en mi pecho,
el eco eterno de un amor perfecto.
Si el mundo calla, tu voz me encuentra,
si todo se apaga, tu luz me despierta.
Eres mi risa, mi hogar, mi abrigo,
mi paz, mi fuerza, mi mejor destino.
Y cuando en mis brazos sostengo su risa,
veo en sus ojos la magia divina.
Nuestra pequeña, tan dulce y eterna,
reflejo vivo de amor y promesa.
Gracias, mi vida, por tanto, por todo,
por cada latido, por cada otoño.
Si el amor tiene un límite, nunca lo hallé,
porque en ti y en ella, lo toqué y borré.

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