Hibridación de Rosas
Existió una ángel sin calendúlas de amor;
Que le tejía versos a los sueños;
Y le tejía amor al universo;
Hibridación de un calor eterno;
No mentía él cuando en el cuando modulaba su sombra de ayer;
Y mecía los rasgos del caney;
Que vestía destellos a sus lágrimas;
Oh, pero una sola rosa lo enamoró; y se olvidó él del mismo Dios;
Y apagó la luna con su voz;
Regó despacio los clavicordios del perdón;
Perdona; ángel, por qué abandonas a tu Señor¿?
Y eres devoto de confiar su risueño amar;
Bríndale un espacio en tu mirar;
Ah, le dije despacio, con un susurro en los labios;
Vistes con una túnica de luz; pero resacas las calendúlas del revés.
¿Qué hay más importante, que existe, que clama y sea más importante que ese rey?
Y el ángel me dijo, sin temor;
No busco ya otro Dios;
Él es mi porte; él es mi voto, él es mi amor inalcanzable;
Pero hete aquí; te confieso; no reniego de Él;
Él es mi Padre; él es mi amor erigido en una cruz;
No reniego del fuego de su amor;
Sólo existe una razón.
Y así relato; de prisa:
«Una niña se vistió de comunión, vistió de voto, vistió de amor;
Y cuando en el cuando fue a despertar a su Papá y a su Mamá; ellos no pudieron contestarle y más no estar;
Todo había caído a su alrededor;
Fue imposible el triste adiós;
Su sonrisa se apagó pero aún así; en medio del desastre;
Una rosa ella encontró;
En medio de la destrucción;
La rosa el ángel se la pidió al Señor; a cambio de un momento de estadía en Venezuela».
Aún así, la niña vestida de blanco impoluto;
Reparte resignación; a quién necesita en su hombro las lágrimas llover y amar;
Y en cada esquina las rosas llegan a descansar.
Tan sólo para mí y para ti.
Oh, muchas rosas allí;
Y ella en sonreír;
Su sonrisa conmueve el clamor de un pueblo; y corazón;
Y el ángel la ama; el ángel se enamoró;
De la rosa que ahora vive en Venezuela.

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