Seducción de letras y piel
Ven, embriágate de mi perfume
y ten el más delicioso contacto experto de mis manos.
Piérdete en el ángulo de mi cuello desnudo
y sujétate de mi cintura;
mírame, detente,
sumérgete en lo más profundo de mi mirada.
Ahora te voy a seducir con las curvas de mi cerebro,
y mientras mis labios citen palabras de sabiduría antigua
—por experiencias vividas, sentidas a través de mis años, de mis daños—,
tu deseo por mí aumentará.
Querrás escucharme, pero con tus besos apasionados;
querrás saborear cada coma, cada acento,
cada pausa, cada tilde,
a través de tus manos sobre mi piel.
Y entonces habré logrado lo que quería de ti, y tú de mí.
Ambos seremos triunfadores:
podremos saciar la sed
y al fin encontraríamos, de nuevo, la fe.
Con amor,

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