Se muere tantas veces que la muerte es lo de menos
Morí junto a mi orgullo,
Pisoteando entre la tierra
Y la suela de tus zapatos
Morí con el amor que regalé;
Que aún queda,
Pero ya no sobra
Morí con cada traición,
pues vulnerable estaba ante quienes más confiaba.
Morí cuando dejé de amarme,
Cuando confundí mis deseos con los tuyos
Y terminé sin saber
Donde comenzaba yo y terminabas tú
Morí por la fé en una religión
Que no poseía altar
Y carecía de un Dios
Morí con cada versión de mí pasado,
Sepultada en un panteón
Donde cualquier mortal carece de valor
Y ahora si la muerte viene y
me quitará la vida,
Que ni siquiera fue mía
Pues mi destino fue ser siempre suya
Inspiración: Ramiro Calle

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